Mi aprendizaje del grabado es anterior a la formación pictórica. Aunque había hecho mis pinitos con los pinceles desde los primeros años de adolescencia –tras la iniciación infantil del «Paint by numbers»–, antes de empezar BBAA en la Complutense tuve el privilegio de disfrutar un año sabático con estancia de tres meses en Nueva York donde, en una academia vecina al Guggenheim, hice algo de Dibujo de modelo en vivo y de Etching.
La enseñanza que allí recibí era lo menos tradicional posible, con la experimentación como única consigna. Aquello me permitió una libertad de movimientos difícil de conseguir en la metódica enseñanza del grabado que años más tarde recibí en Madrid donde, eso sí, aprendí con rigor todas y cada una de las técnicas del grabado calcográfico.
Esta sección esta organizada atendiendo a la cronología y distinguiendo en cada periodo los grabados de los monotipos. Esta técnica de estampación me atrapa por su inmediatez, porque la agilidad que requiere proporciona una gran frescura… y gran cantidad de ideas.

Periodo de formación, se incluye lo más destacado de lo hecho hasta la licenciatura en BBAA. Punta seca, aguafuerte y aguatinta en cuanto al grabado. Los monotipos son contados, los primeros muy ingenuos luego complejos.

Romanismos, durante mi estancia en Roma en el curso 92-93 volví a tener a mi disposición un tórculo con el que enredar de nuevo. Aguafuerte y aguatinta. Una serie de monotipos importante y variada, en ellos asoman las arquitecturas y esculturas que van a marcar la producción de los años 90.

Musas y Humo, alrededor del año 2006 con un tórculo en propiedad, el estudio se ensancha. Mucho monotipo que generan series nuevas. Aguafuerte y aguatinta retomadas. Incorporación de algo pendiente, la mediatinta.