Un comienzo expresionista muy libre deriva en motivos muy concretos que piden mayor trabajo y documentación. Lo que empieza siendo una serie de la vertiente lineal de mis producciones, se dota de un matiz complejo con la mezcla de expresionismo y realismo.
A lo largo del siguiente lustro la serie crece de manera exponencial, con los monotipos y la primera acuarela (un Bob Dylan para mi amigo Angel Castro) del año 2013 como segundo eslabón, centrando mi atención hasta la irrupción de los circuitos.
Queda trabajo por hacer pero ya se podría componer una hermosa exposición.
No suenan pero al rato de estar con ellos empiezan a oírse… ¿o es solo amor de padre?
Acuarelas, con ese poderío en los colores tan difícilmente superable, y acrílicos sobre cartulina .
El color de los monotipos con el óleo sobre el blanco papel es también remarcable. Variaciones que surgen de lo espontáneo.