En estos primeros trabajos de punto de vista único, asoma cierta complejidad como fantasma que acecha esperando la oportunidad.
Es una serie de 1988 pintada con una técnica mixta que mezcla una grisalla de base hecha con emulsión grasa (le da cierto relieve) coloreada posteriormente con óleo disuelto. Son tanto retratos de sitios y gentes muy concretos como esquemas genéricos que podrían representar casi cualquier bar.















Bajo este epígrafe, creado para la ocasión, está lo más relevante de lo pintado con anterioridad a los bares, salvo alguna excepción posterior. Aquí figura el primer bar, the big one, pintado al alimón con mi compañera Pilar Magaz para la clase de Pintura mural y alguna escena de barra hecha con emulsión grasa hecha en Procedimientos. No me resisto a incluir una foto, que tengo que actualizar, del Jardín de las delicias pintado a pachas con mi buen amigo Eduardo Muñoz.











