
Todos son piezas muy apetecibles, hay para todos los gustos y el detalle está cuidado al máximo licuando el óleo para utilizarlo con plumilla. Muchos de ellos están aún disponibles pero el que se despista pierde bocado.
El «gran» homenaje al Mayor (única pieza de esta serie sobre madera) es primo hermano de Las baladas del ansiado marinero que se puede ver en la sección de Cortocircuitos; juntos hacen un hermoso díptico para quien tenga, como uno mismo, el alma dividida entre Pratt y Giraud.

























